Proyecto De Ley  Nro:3214/2019
Extracto:ESTABLECE LA REUTILIZACIÓN DEL AGUAEstado:En Trámite -
Fecha de Presentacion
30/07/19 11:16
Oficina:Comisiones  
Pasado a:Despacho  
Autores:Diputado Carmen Noemi Delgado, Diputado Carim Antonio Peche,
ultima actualizacion

LA CAMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DEL CHACO
SANCIONA CON FUERZA DE LEY
ARTÍCULO 1°: Las estaciones de servicio, los lavaderos o proveedores de servicio de lavado de vehículos livianos o pesados, transportistas y proveedores el servicio de transporte urbano tienen la obligación de instalar equipos para el tratamiento, filtración de agentes contaminantes, detergentes, solventes o residuales de aceites, y posterior reutilización del agua destinada al lavado de vehículos.
ARTÍCULO 2°: Las plantas industriales e industrias del papel, maderera, textil, avícola, de la alimentación y la bebida deberán proceder a la reutilización de las aguas utilizadas en esos procesos industriales mediante la implementación de tecnologías adecuadas para su regeneración.
Los equipos de tratamiento y los complementarios de depuración deberán ser los homologados que reduzcan la carga contaminante residual hasta valores admisibles para el uso al que vaya a destinarse el agua producto, y que eliminen microorganismos patógenos para asegurar la adecuada calidad sanitaria del agua, y reduzcan el nivel de sólidos en suspensión y turbidez, a fin de adaptarse a las calidades mínimas exigidas para su uso.
ARTÍCULO 3°: Las empresas en cuyo desarrollo se generen aguas residuales contaminadas con aceites, deberán equiparse de equipos de tratamiento y reutilización del agua, evitando el vertido de aceites minerales en las aguas superficiales y sistemas residuales, debiendo la autoridad de aplicación reglamentar los requerimientos especiales para la calidad del agua residual y los niveles de concentración máxima para vertidos, sea por medio de un separador aceite-agua o purificadas por medio de filtración de membrana, o pre tratamiento de ozono, o ultrafiltración, o que haga posible la reutilización del filtrado de la ultrafiltración como agua de proceso.
ARTÍCULO 4°: Las administraciones gubernamentales deben intervenir y garantizar los procesos de depuración y uso seguro del agua, mediante una planificación y gestión óptimas para el uso eficiente de los recursos hídricos, debiendo instalar equipos para la reutilización del agua de lluvia a través de los desagües y otros métodos, y de las lagunas, humedales y represas, como de las que estuvieran en contacto con basurales a cielo abierto o que sufran riesgo de contaminación por vertido de particulares, terceros o del riesgo de la actividad propia de cada administración.
Los usos permitidos serán los destinados a emprendimientos agrícolas o frutihortícolas, recreativos, industriales, comerciales –establecidos puntualmente- y ambientales).
Prohíbese la reutilización de las aguas depuradas o procesadas según el contenido de los artículos de esta ley, para posterior consumo humano, y/o para la industria alimentaria, o usos sanitarios o recreativos como agua de baño, público, deportivo o privado.
ARTÍCULO 5°: La presente ley entrará en vigor a partir de los doce (12) meses de su publicación, plazo durante el cual se deberán realizar las planificaciones pertinentes y las inversiones en equipamientos homologados para cada caso contemplado.
ARTÍCULO 6°: El incumplimiento de los postulados de esta ley, aparejará sanciones pecuniarias sucesivas y progresivas, sujetas a lo que en lo específico disponga la autoridad aplicación que definirá el Poder Ejecutivo, como todo lo atinente a su aplicación efectiva.
ARTÍCULO 7°: Invítese a los Municipios a adherirse a la presente ley.
ARTÍCULO 8°: De forma.

FUNDAMENTOS
La reutilización del agua reconoce su vértice en un modelo sostenible de gestión.
Diversos factores ambientales, geográficos y humanos han convertido al agua en un factor limitante para el desarrollo económico de un país. Por ello, la reutilización de las aguas debe ser considerada clave en la planificación de los recursos hídricos para un uso eficiente de los mismos.
El agua, y fundamentalmente el agua dulce, ha sido considerada –hasta hace no mucho tiempo-como un recurso ilimitado.
Nada más lejos de la realidad, factores como su irregular distribución geográfica, el aumento de la temperatura global, la creciente demanda de agua o el progresivo deterioro de las aguas superficiales y subterráneas, lo han convertido en un factor limitante para el desarrollo económico. Según el Banco Mundial, para el año 2050 más de 1 billón de personas vivirán en ciudades sin suficiente cantidad de agua; y con este panorama, no es de extrañar que la reutilización del agua se haya convertido, en la actualidad, en un tema crucial y prioritario en la agenda de los países desarrollados.
Hoy en día son cada vez más los países que consideran la reutilización del agua como un elemento fundamental de sus políticas hídricas.
Si bien la práctica de la reutilización viene desarrollándose desde hace más de 2000 años, no fue hasta el informe Bruntland en 1987 con el surgimiento del concepto de desarrollo sostenible, que se tuvo en consideración al agua como un recurso susceptible de agotarse. Según este concepto, se trataría de extraer y devolver el agua a su ciclo natural con el menor impacto posible, compatibilizando la práctica con la conservación de sus ecosistemas de origen.
En 1995, la OMS clasificó a 31 países donde existía escasez de agua y estrés hídrico, entendiendo como tal la relación entre la cantidad de recursos de agua disponible y la cantidad de la misma extraída. En 2015, el WorldResourcesInstitute puntuó y clasificó el estrés hídrico futuro en 167 países utilizando modelos climáticos y escenarios socioeconómicos con proyecciones para 2020, 2030 y 2040. Dicho estudio, estableció que 33 países tendrán un estrés hídrico severo en 2040.
Tanto por las cifras predecesoras como por las predicciones futuras, hoy en día son cada vez más los países que consideran la reutilización del agua como un elemento fundamental de sus políticas hídricas. Cabe citar los siguientes ejemplos:
· Estados Unidos: Posee el mayor número de sistemas de regeneración y reutilización a gran escala (WaterReuseAssociation).
· Israel: Líder mundial en el uso de aguas regeneradas, reciclando cerca del 75 % del total de recursos de aguas residuales (Banco Mundial).
· Australia: En la pasada década llegó a ser uno de los países más activos en promover la reutilización de aguas depuradas, llegando a cifras del 82% de agua reutilizada (Australian Bureau of Statistics).
· Singapur: En la última década ha conseguido satisfacer el 30% de las necesidades de agua del país gracias a la reutilización del agua residual, y hasta el 25 por ciento de sus necesidades con agua desalinizada (XylemWaterSolutions España).
· Jordania: El Gobierno jordano considera la regeneración y reutilización del agua residual una prioridad, estableciéndose por ley que cualquier proyecto para la implantación de una EDAR debe ir acompañado de un estudio de factibilidad técnico-económica de reutilización de aguas regeneradas (Barhi, 2001).
Los desequilibrios hídricos y la falta de agua en determinados periodos del año no son nada nuevo en algunos países. Sin embargo, a nivel mundial, los efectos del cambio climático junto con el incremento en la demanda de agua como consecuencia del crecimiento de la población, están acentuando la situación.
La reutilización del agua evitaría su alta variabilidad de disponibilidad, evitando un balance hídrico deficitario.
La regulación básica de la reutilización de aguas implica –también- establecer los requisitos básicos para la misma en función de los procesos de depuración, calidad y usos previstos.
No obstante, el régimen jurídico de la reutilización de las aguas depuradas, puede marcar un hito normativo y convertirse, además, en pionera en el cuidado de vertidos, cuidando en última instancia la riqueza hídrica, superficial, subterránea y los acuíferos de nuestra zona, lo que impactará decisivamente a la hora de hacer una planificación y gestión óptimas del uso eficiente de los recursos hídricos.
La norma, no solo define el concepto de reutilización, sino que establece tanto los usos permitidos (agrícolas, recreativos, industriales y ambientales) como los prohibidos (destacando consumo humano, industria alimentaria, sanitarios, recreativo como agua de baño).
Requerirá, además, normalizar los procedimientos administrativos para la obtención del derecho al uso y establece los parámetros de calidad y valores máximos permitidos para cada uso.
Gracias a ella, las políticas de ahorro de los recursos hídricos adquirirán cada vez más importancia. Así, el reto de gestionar el agua para proteger y conservar los ecosistemas acuáticos promoviendo un uso sostenible de ésta, además de incrementar la garantía de suministro para los usos ya consolidados y mejorar el aprovechamiento de las aguas mediante la sustitución de aguas pre potables por aguas regeneradas, inspirará seguramente la creación de planes provinciales o municipales para la reutilización del recurso, la que debe llegar a considerarse una fuente segura desde el punto de vista ambiental y sanitario, y podrá emplearse con éxito en todos los campos que su reglamentación permita, destacando las siguientes hipótesis, y tomando algunos ejemplos internacionales, particularmente España:
· Usos agrícolas: Uno de los casos más eficientes, y que es ya un referente nacional e internacional, es la región de Murcia, con 95 depuradoras que trataron el 94% del caudal en 2015 (CARM).
· Usos urbanos: El ejemplo es el municipio de Madrid con una red de distribución de agua regenerada de 180 km, 22 depósitos y 16 dársenas de baldeo (Ayuntamiento de Madrid).
· Usos industriales: En la Comunidad de Madrid, la EDAR de la Cuenca Media-Alta del ArrroyoCulebro fue la primera instalación en regenerar agua para una industria papelera (Comunidad de Madrid).
· Usos recreativos: En la Costa Brava, el primer suministro de agua regenerada se llevó a cabo en 1989 para el riego del campo de Golf Mas Nou, actualmente llamado Golf d’Aro (Federación Española de Golf).
· Usos ambientales: Cataluña emplea el 63% de sus aguas regeneradas en este uso, destacando la recarga de sus acuíferos mediante la inyección de agua regenerada. (Agencia Catalana del Agua)
La paradoja de España es que, siendo el país europeo con mayor déficit hídrico y donde la reutilización del agua ocupa un papel importante en la gestión integrada de los recursos hídricos, reutilizando el 12% del agua que pasa por las depuradoras (INE), en la actualidad, es el primer país europeo en capacidad de reutilización, albergando un potencial 10 veces mayor al actual (MAGRAMA).
La utilización de las aguas una sola vez, antes de devolverlas a su ciclo natural, es un auténtico lujo, más aún si se las devuelve con solventes, detergentes, químicos, aceites, etc.
Un modelo sostenible de gestión no ignora que la reutilización de las aguas requiere procesos de tratamiento e infraestructuras de regeneración, almacenaje y distribución que encarecen los costes de su obtención, pero la convicción de no desperdiciar un recurso vital para la vida crea un entorno realista que permite considerar la reutilización de las aguas como solución óptima para solventar los actuales y futuros problemas de la escasez de agua.
La reutilización de las aguas desempeña un importante papel a la hora de hacer una planificación y gestión óptimas del uso eficiente de los recursos hídricos, siendo una fuente de agua independiente de la climatología y permitiendo a las comunidades autónomas depender menos de las fuentes subterráneas y superficiales del sistema hídrico actual.
Así, es conveniente establecer unas directivas marco, con las metas y objetivos a alcanzar para continuar acercándonos a un verdadero modelo sostenible de gestión del agua.
Satisfacer las necesidades hídricas actuales sin comprometer a las de generaciones futuras, poniendo una huella ecológica nula y una mínima contaminación en el uso del agua como los dos pilares básicos de actuación, es el gran reto que nos concierne.
Siempre, por supuesto, con la idea de que la utilización de las aguas una sola vez, antes de devolverlas a su ciclo natural, es un auténtico lujo.
La producción de hortalizas en zonas urbanas y periurbanas conlleva una mayor necesidad de agua y puede intensificar la competencia por los recursos hídricos entre las actividades comerciales, los hogares y la agricultura.
Sin embargo, esta competencia por el agua se puede abordar con éxito: el agua se puede utilizar en la ciudad y reutilizar en agricultura con beneficios para todos. La reutilización del agua en la agricultura presenta numerosas ventajas para todos los interesados, ya que supone un suministro estable de agua, junto con nutrientes y materia orgánica, todo el año, con el objeto de favorecer la producción de cultivos, proporcionando alimentos, ingresos y empleo a las ciudades y mejorando el paisaje urbano.
La reutilización del agua puede paliar la carga contaminante en los cursos de agua río bajo.
Se usa el agua en la ciudad, en los hogares y las actividades comerciales. Al utilizarse, los patógenos y sustancias químicas empeoran la calidad del agua: se convierte en aguas residuales. Las aguas residuales urbanas se vierten de nuevo al río provocando un grave impacto ambiental y riesgos para la salud.
Al mismo tiempo, una explotación agrícola periurbana se abastece de agua dulce de la fuente de agua más cercana. Adquiere fertilizantes minerales costosos para aportar nutrientes a los cultivos. Con estas y otras entradas se producen hortalizas que a continuación se transportan y venden en la ciudad.
Mediante este enfoque, se contaminan los ríos y el aire y se desperdician los recursos, haciendo de esta una práctica insostenible a largo plazo.
En lugar de verterse al río, las aguas residuales de la ciudad ahora se tratan o se pueden tratar.
Se eliminan los contaminantes nocivos al tiempo que se mantienen los nutrientes para fertilizar los cultivos. Por medio de prácticas de riego adecuadas (como el riego por goteo), es posible evitar el contacto con las aguas residuales tratadas para proteger en mayor grado a los agricultores y la salud de los consumidores.
La producción de la explotación agrícola ya se puede transportar y vender en la ciudad. El agua dulce liberada por la agricultura puede usarse en la ciudad o aumentar los caudales ecológicos.
Mediante esta práctica se reutiliza el agua y se reciclan los nutrientes.
Para hacer realidad esta visión, los encargados de formular las políticas y todos los interesados, y en particular los agricultores y los consumidores urbanos, deberían comprometerse y comprender los beneficios de la reutilización del agua, en el sentido dispuesto en la normativa.
Las funciones y obligaciones tienen que estar claras y todas las partes deben negociar y acordar las soluciones que permitan maximizar los beneficios netos de esta práctica, al tiempo que se minimizan los riesgos para la salud y el medio ambiente.
Y, por último, se necesita una planificación urbana general que integre la reutilización del agua destinada a la agricultura en el ámbito de la gestión del agua urbana y los planes de saneamiento, y proporcione a los “agricultores” urbanos y periurbanos un acceso adecuado a la tierra con el fin de crear incentivos que les permitan invertir en los recursos que necesitan.
Respecto de la reutilización de aguas industriales, existen tecnologías adecuadas para su regeneración, y prescripciones técnicas que toda instalación de reutilización de agua industrial debe tener; tratamientos que, a su vez, dependen de tres factores fundamentales: Origen del agua depurada, Sistema de depuración utilizado, y Uso posterior del Agua Regenerada.
Un sistema de reutilización de agua tiene como fin mejorar la calidad del efluente de aguas residuales de la depuradora para cumplir con los requisitos de calidad de las aguas regeneradas.
Para ello, es preciso complementar los equipos de tratamientos previamente instalados o a instalarse, con procesos de depuración avanzados que reduzcan la carga contaminante residual hasta valores admisibles para el uso al que vaya a destinarse el agua producto.
También es importante eliminar todos los microorganismos patógenos para asegurar la adecuada calidad sanitaria del agua.
De esta manera el tratamiento de regeneración tiene como objetivo principal el reducir la cantidad de agentes patógenos que hayan sobrevivido a los tratamientos de depuración, así como reducir el nivel de sólidos en suspensión y turbidez, a fin de adaptarse a las calidades mínimas exigidas para su uso.
En la depuración de aguas residuales industriales, se contemplan tres fases o tratamientos genéricos dependiendo de la calidad del agua a obtener: Tratamiento Primario, Tratamiento Secundario y Tratamiento Terciario.
Dependiendo del tipo de tratamiento final al que se hayan sometido las aguas y el uso al que van a ir destinadas en su Reutilización, se deberían utilizar procesos con sistemas complementarios de depuración y desinfección, siendo un Tratamiento Terciario de afino el que debería utilizarse en la mayor parte de los casos.
No obstante, sistemas de depuración con tratamientos secundarios de Alta Tecnología, como los que incluyen sistemas biológicos con Membranas de Ultrafiltración (MBR), Ósmosis Inversa, etc. obtendrían directamente aguas para su reutilización en distintos usos, eliminando en su proceso de depuración Bacterias, Virus, Nematodos, Legionella y EscherichiaColi.
Menciones que estimulan y motivan –a priori-, y dan base de sustentación a los análisis de los equipos técnicos que complementarán los estudios necesarios y disponibles en el mundo, con profundidad de visión y cuyas estrategias se han corroborado en la experiencia.
En función de ello, se solicita el acompañamiento del plenario al presente proyecto de ley.

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